¿Qué es la irritabilidad y la homeostasis?

Muchos seres vivos tienen la posibilidad de adaptarse a los cambios continuos que se dan en la naturaleza, regulan la temperatura corporal, mantienen al mismo ambiente su sangre, y orientan sus cuerpos hacía donde les conviene ara sobrevivir, responden de manera adecuada a los estímulos naturales.

¿Qué es la irritabilidad?

Los seres vivos responden a los estímulos del medio. Los seres vivos captan los cambios del medio en el que se encuentran. Estos cambios, llamados estímulos, provocan respuestas en ellos.

Los animales tienen órganos de los sentidos como ojos, antenas y piel, entre otros, con los que reconocen la presencia de un predador, el sonido del agua, el cambio de temperatura, la humedad y la presión. Las plantas detectan estímulos y responden a ellos; por ejemplo, los tallos crecen hacia la luz y las raíces se introducen en el suelo en busca de agua.

Por ejemplo, las plantas de los girasoles orientan sus flores y hojas hacia donde está el Sol. Tienen receptores para percibir de dónde viene la luz con más fuerza y se mueven hacia esa dirección para captar de mejor manera la luz.

Ciertos mosquitos tienen sensores que detectan el dióxido de carbono que producimos las personas al respirar, y se dirigen en esta dirección para picar a la persona que lo produce.

¿Qué es la homeostasis?

Para mantenerse con vida y funcionar de forma adecuada, los seres vivos conservan en equilibrio las condiciones internas de su cuerpo. Este proceso se conoce con el nombre de homeostasis.

Entre las condiciones que los seres vivos regulan están la temperatura corporal, la cantidad de agua en el cuerpo, la concentración de la glucosa (azúcar) en la sangre, entre otros. En el caso de los unicelulares, estos obtienen nutrientes directamente del medio que les rodea, y es al mismo lugar al que eliminan los desechos de forma directa.

Mientras que los multicelulares no pueden tener todas sus células en contacto con el medio, por lo que requieren de un sistema más complejo para realizar este intercambio, es así que han formado órganos como los riñones, la piel, los pulmones, y sistemas como el digestivo, circulatorio, nervioso y hormonal.

Por ejemplo, la sangre en el cuerpo humano debe mantener una temperatura de 36,5 °C, por lo que cualquier aumento o disminución de la misma provocará que el cuerpo dé una respuesta que haga que la temperatura vuelva a la normalidad.

En caso de que el cuerpo aumente su temperatura, se producirá sudor para enfriarlo. Y si la temperatura interna baja, empezaremos a temblar para producir calor y calentarnos nuevamente.

Por webmaster

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